HABA
«Minúscula, en los huesos y a punto de morir congelada». Así encontraron nuestros amigos a esta cachorrita de apenas dos meses en un pueblo de Salamanca. Atónitos ante la indiferencia de los vecinos que la veían morir sin inmutarse, decidieron rescatarla para intentar salvar su vida.
Al refugio de la PROTECTORA DE ANIMALES DE SALAMANCA (ASPAP), llegó esta chiquitina que fue recibida con las patitas abiertas por muchos amigos gatunos que se esforzaban por acurrucarse junto a ella cuando estaba dormidita, darle besitos en ese morrete alargado tan tentador…. En pocos días HABA recuperaba peso y se convertía en una cachorrita guapa, mimosa, tranquila y cariñosa. Un solete al que nos encanta regugiar en nuestros brazos y una mirada tan dulce que nos tiene embelesados.

Y así se quedaron también sus nuevos papis en cuanto la vieron en el refugio, un amor a primera vista al que no pudieron resistirse. Como ellos mismos dicen el destino ha puesto ante sus ojos a esta pequeñina que será la reina de la casa y de sus vidas. Y no lo dudamos porque HABA recibió en pocos minutos decenas de besos y promesas de un destino feliz y maravilloso.
Nos cuentan que en casa es muy buena, le encanta estar acurrucada en su camita a la espera de que unos brazos amorosos le permitan hacerse un ovillito en ellos. A ver quién se resiste a un bomboncete así…..
Querida familia, los amigos de la ASOCIACION SALMANTINA PROTECTORA DE ANIMALES Y PLANTAS (ASPAP), os damos las gracias por este final tan feliz.





