POKO
A veces los nombres de los animales se nos ocurren nada más verles, y así ocurrió con este pequeñajo que veis en la foto, un cruce de galguito tan menudo y ligero, tan «poquita cosa» que dirían algunos, que le llamamos POKO sin dudar.
Tiene alrededor de un año y nos pidieron ayuda para él porque en su corta historia había pasado de mano en mano sin parar, se le conocen 4 dueños, todos ellos cazadores, que se iban deshaciendo de él, por tamaño, por carácter demasiado juguetón, y sobre todo y la razón más temida para nosotros, por no valer para cazar.
POKO nos enamoró a tod@s l@s compañer@s de ASPAP desde el primer día, y no sólo por su carácter, sino porque es una preciosidad en miniatura, con unas particularidades que nos hicieron reir un montón: POKO no corre como los otros perros, sino que brinca, va saltando como si se tratara de un caballo y hasta dobla las patas delanteras igual, y a ésto le añadimos que su rabito, cuando está contento y relajado, lo enrosca como si fuera un cerdito.
Su carácter es igual de amoroso que él, simpático, alegre, juguetón, sociable con todo el mundo y todos los bichillos que se crucen en su camino, hembras, machos, gatos y hasta con nuestra oveja Heidi.
Su nombre es POKO, pero el amor y la alegría que este pequeñajo ofrecerá a cualquier familia que decida adoptarle, será muchísimo. Y como siempre os invitamos a conocerle en el refugio de ASPAP.





