Descripción
Y el abuelo se fue 
KOKO, tu cuerpecito ya flaquito con tus casi 17 años no podía más. Has sido un valiente, un luchador. Ese tumor te ha ganado pero se lo has puesto difícil. Mucho hemos luchado contigo, lo sabes. Hoy nos mirabas pidiendo ayuda.
Has sido feliz aunque nunca se fijaran en ti, qué difícil lo tenéis los podenquitos. En esta tu casa has estado desde cachorrito, ha sido un lujo cuidarte, pequeño amigo. Y siempre te recordaremos como el goloso del refugio, siempre persiguiéndonos para conseguir chuches 
D.E.P. pequeño compañero, tu amiga PIZCA te va a echar mucho de menos, nosotros ni te lo imaginas.
Siempre en nuestro corazón 




