DOLA
DOLA es una perrita joven, mestiza y de tamaño mediano. Llegó a la protectora en muy mal estado y con una pata mutilada, sin que sepamos el motivo de la lesión. Afortunadamente se recuperó y aunque tiene esta pequeña discapacidad es una perrita como cualquier otra y hace una vida totalmente normal.
DOLA ha hecho muy buenos amigos en el refugio de la Protectora de Animales, se pasa el día jugando y correteando, nos sorprende la agilidad que tiene y contagia alegría a todo aquél que la mire y al resto de sus compañeros, a los que siempre está pegando lametones para que jueguen con ella. Y su amiga PRINCESA se convirtió en su hermana mayor, y a veces la trae de cabeza con tanto juego y lametón.
Y entre juego y juego, sonrisas y demostraciones de cariño un día recibimos la visita de una pareja que quería adoptar.
Almudena y M. Angel tenían la idea de adoptar una perrita porque habían perdido a la suya hace poco. Al mismo tiempo que hablábamos vieron desde lejos a DOLA que les ladraba y les sonreía sin parar reclamando su atención. Ambos dijeron: «qué guapa y simpática es esa perrita, vamos a verla».
Al acercarse empezaron a jugar con ella y rascarle la barriga como si se conocieran de toda la vida y entre risas y mimos les dijimos que a DOLA le faltaba una mano y ellos se asombraron porque no se habían dado ni cuenta. Su respuesta fue: «y qué más da?»
Con estas sencillas palabras DOLA encontró su familia y puso rumbo a su nueva vida. Como cualquier otra perrilla disfruta de paseos, juega, y les demuestra su cariño con miles de besos. Gracias familia por demostrar que las «diferencias» no son tales cuando se mira con el corazón.





