
RIO
Nuestro protagonista fue encontrado en las orillas del Río Tormes, y como además era un cruce de perro de aguas decidimos llamarle RIO. Cuando le recogimos preocupaba su estado, no sólo por la suciedad que acumulaba, sino también por su delgadez y el miedo que demostraba ante la presencia humana. Los primeros días escondía la cabeza y tamblaba si sentía una mano cerca, pero poco a poco se fue tranquilizando y convirtiéndose en un perro feliz y confiado. RIO es muy joven, con unos ojos dulces que no paran de demostrar agradecimiento. En general es muy bueno con otros perros, pero puede llegar a ser dominante con algunos machos. Es un perro muy activo, por lo que a la hora de adoptar su familia tiene que disponer de tiempo para dar largos paseos por la ciudad o el campo, porque le encanta correr y darse algún que otro chapuzón si hay agua cerca. Entre carreras, lametones, y juegos con sus compañeros, RIO espera su oportunidad en el refugio de la Protectora de Animales de Salamanca.






